El Universo es todo
Desde luego, puede parecer algo exagerada la afirmación del título. No lo es. Podemos afirmar hoy en día que el Universo es todo lo que existe. Más allá del Universo, no hay materia, tiempo, espacio ni energía. ¿Cuesta imaginarlo verdad? Sencillamente, el ser humano, desde su limitada capacidad intelectiva, no puede albergar la concepción de la realidad abismal en que el ridículo planta Tierra está suspendido.
El Universo es inmenso. Inmenso en el sentido más absoluto. Contiene galaxias, cúmulos de galaxias y supercúmulos de galaxias (siendo éstos estructuras todavía de mayor tamaño). Sin embargo, la mayor parte está compuesta de materia intergaláctica. Alrededor de los planteas, las estrellas y las galaxias es donde se concentra en verdad la materia. El resto, hasta un 90 % del espacio, es materia oscura, que no podemos observar.

Nuestro planeta, la Tierra, es una minúscula roca que forma parte del Sistema Solar, pequeña formación olvidada en uno de los brazos de nuestra galaxia, la Vía Láctea. Nuestra galaxia tiene 100.000 millones de estrellas, y a pesar de ello, es una composición más entre los centenares de miles de millones de galaxias que forman el total del Universo. Una auténtica barbaridad.
Bien, como decimos, el Universo es enorme, descomunal, bárbaro. Pero no infinito. Si lo fuese, habría en él infinita materia e infinitas estrellas. No es así. El Universo es sobre todo vacío, espacio. Hasta tal punto que, hoy en día, no podemos saber con exactitud cuál es la magnitud del mismo. Tiene límites. Pero, al fin y al cabo, nosotros también.
¿Te consuela pensar que el Universo no es infinito? A mí, sinceramente, una finitud tan impensable me sigue dejando, a pesar de los años, atónito, sin respuesta, sin posible comprensión. De ese modo, y cuando uno investiga, no se sorprende de ningún modo al escuchar la afirmación de la partíamos: el Universo es todo.